El 21 de enero de 1982, Anne Pham, una niña desaparecida camino al jardín, fue vista por última vez mientras caminaba sola rumbo al kinder. Su cuerpo fue hallado dos días después en la antigua base militar de Fort Ord, California. Había sido agredida sexualmente y estrangulada. Por años, el caso quedó estancado, sin pistas claras ni justicia para la familia.
El caso fue reabierto en 2020. Los forenses encontraron un vello púbico en el cuerpo de la menor que, gracias a tecnología moderna, permitió identificar a Robert John Lanoue, un veterano del ejército que vivía a una cuadra de la casa de la víctima. En 1982 tenía 29 años y estaba estacionado en la misma base militar donde apareció el cuerpo.
Lanoue, ahora con 72 años, ya estaba cumpliendo condena en Nevada por otros delitos sexuales cuando fue identificado. En 2022 fue formalmente acusado y, en febrero de este año, se declaró culpable de asesinato en primer grado y violación forzada.

Sentencia y cierre para una herida abierta
Este jueves, Lanoue fue condenado a entre 25 años y cadena perpetua, con 31 años adicionales por los crímenes cometidos. Con esta sentencia, las autoridades dan por concluido un caso que permaneció sin resolver por casi cuatro décadas.
«Este caso demuestra el poder de la ciencia forense moderna para resolver crímenes incluso décadas después», afirmó la fiscalía de Monterey. La comunidad de Seaside, profundamente marcada por el crimen, finalmente puede cerrar un capítulo oscuro de su historia.
En su declaración, Lanoue dijo que recordaba haber recogido a la niña en su camino a la escuela, pero que no recordaba nada más. Afirmó que posiblemente lo había reprimido. Su historial, sin embargo, hablaba por sí solo: ya había sido condenado por abusos a menores en 1998 y había pasado dos décadas tras las rejas.