Pocas personas saben que al consumir productos «frescos», podrían estar introduciendo a su organismo una carga invisible de residuos químicos, pesticidas y hasta bacterias resistentes. Aunque muchas frutas y verduras parecen saludables, la verdad es que su superficie puede ocultar elementos altamente dañinos.
Según expertos, no basta con un enjuague superficial. La Organización Mundial de la Salud advierte que los pesticidas en alimentos están vinculados a enfermedades crónicas como el cáncer, problemas hormonales y neurológicos.
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