Según estudios recientes, altas dosis de vitamina D pueden ayudar en el tratamiento de diversas enfermedades crónicas e incurables. Esta vitamina, conocida principalmente por su relación con la salud ósea, también está demostrando efectos positivos en trastornos como la esclerosis múltiple y enfermedades autoinmunes.
Los estudios han revelado que los pacientes con niveles bajos de vitamina D experimentan un empeoramiento en los síntomas de enfermedades como la artritis reumatoide y enfermedades neurodegenerativas. En cambio, la suplementación adecuada ha mostrado mejoras significativas en la calidad de vida y el control de los síntomas.
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